sábado, 16 de marzo de 2013

Mujeres

Las mujeres son naturalmente ineptas para ejercer cargos políticos. El orden natural y los hechos nos enseñan que el hombre es el ser político por excelencia. Las Escrituras nos demuestran que la mujer siempre es el apoyo del hombre pensador y hacedor. Pero nada más que eso.
¿Quién, en la segunda década del siglo XXI, puede sostener aún ideas tan retrógradas como las expresadas en el texto anterior? Muchos, muchos hombres las siguen sosteniendo, de todos los oficios y de todas las categorías sociales. No pocas mujeres también. Pero el texto es del papa, del recién nombrado, de Francisco I. Y es un texto infame.
Emitido cuando el nuevo papa era aún cardenal y arzobispo de Buenos Aires, es el texto de un bellaco que expone una situación y la da no sólo por buena, sino por intocable obviando las causas que la provocan. Y lo hace no sólo porque esté convencido de los hechos que expone, sino también en aras del propio interés, pues la declaración se produjo en el curso de sus enfrentamientos con la presidenta del gobierno argentino durante la tramitación y aprobación de la ley que autorizaba el matrimonio homosexual. Algo que estamos cansados de ver y de oír en las actuales tertulias televisivas y radiofónicas, pero que uno nunca esperaría de todo un cardenal de la Iglesia Católica.
Se trata de una declaración no sólo machista, sino, más aún, misógina. Revela el hondo desprecio de su autor por la mujer. Y es de la misma estirpe de las que se hacían en otro tiempo para justificar la esclavitud, sosteniendo que los negros eran esclavos porque su incapacidad intelectual era inferior a la de los blancos. Es decir, los blancos atrapan a un grupo de negros, los encadenan y, látigo en mano, los obligan a que trabajen para ellos y, a continuación, las mejores cabezas blancas, entre ellas las de miembros de la Iglesia Católica, elaboran toda una filosofía en la que se prueba que los negros son imbéciles y por eso tienen que trabajar para los blancos. Del mismo modo, durante siglos los varones nos hemos dedicado a sojuzgar a la mujer valiéndonos de nuestra fuerza y ahora decimos que la mujer no está naturalmente capacitada para ocupar los puestos que ocupamos nosotros. Con falacias como estas, que en otro tiempo llegaron a admitir hasta los negros, y hoy siguen aceptando muchas mujeres, los hombres blancos hemos construido la historia durante los últimos milenios.
Pero la declaración del hasta hace dos días cardenal Bergoglio ofrece aún otros aspectos no menos miserables, uno de carácter histórico y otro de viva actualidad. Bergoglio no es ningún idiota, de manera que, en primer lugar, no puede ignorar que los comienzos de la religión en la historia humana no se hicieron bajo los designios de un dios, sino de los de una diosa, la Diosa Madre, entidad amable y creativa, a la que los seres humanos celebraban con fiestas y danzas que han llegado hasta la actualidad. Del mismo modo que no ignorará que en aquellos momentos los grupos humanos organizaban su vida bajo un sistema matriarcal, o lo que es lo mismo, por si a alguno le suena raro, eran las mujeres las que ostentaban, más que el poder, la capacidad de dirección. Vestigios de esta situación quedan aún en determinados lugares en los que el apellido de la madre predomina sobre el del padre.
Eran los tiempos en los que los seres humanos no habían encontrado aún la relación entre la unión sexual y el embarazo de la mujer, motivo que le daba a la mujer un carisma superior al del hombre y que, como ponen de relieve los arqueoetnólogos, la mujer no utilizó en su provecho. Fue el descubrimiento del papel del varón en la reproducción humana el que le abrió los ojos al hombre para desnivelar la balanza a su favor. Luego, su superior fuerza física hizo el resto para convertirlo en dominador de la mujer. Una dominación que se acentuó con el invento de la propiedad privada y de la herencia, elementos que dieron lugar a la aparición del patriarcado. Fue el momento en que la Diosa Madre fue sustituida por los distintos dioses masculinos, furinbundos, de rostro austero, vengativos y crueles, un ejemplo de los cuales es el Dios bíblico, representante del cual en la tierra ha sido nombrado Bergoglio.
Como casi nadie ignora, y Bergoglio, por supuesto, tampoco, el patriarcado hunde sus raíces en el hecho de que, salvo que, modernamente, una monja le dé el cambiazo, una mujer sabe siempre que el nuevo ser que tiene en sus brazos es su hijo o su hija, en tanto el hombre, transmisor del apellido y de la herencia, no puede estar seguro, a menos que encierre a la mujer y la prive del contacto con otros hombres o, más suavemente, la encadene con los lazos del matrimonio.
Por todo ello y aunque lo aparente, Bergoglio no describe una realidad con su declaración, sino que defiende un sistema, el patriarcal, que a él como hombre y como miembro de una organización regida exclusivamente por hombres le viene de maravilla, un sistema que, entre otras cosas, ha creado monstruos como la Iglesia Católica y que a lo largo de la historia ha llevado a la humanidad de desastre en desastre.
Pero hay un segundo aspecto aún más deplorable que se deriva de esta declaración. Vivimos una época de cambio. No hace falta ser un lince para comprobarlo. Se sabe que en todos los tiempos, desde la instauración del patriarcado, la mujer, en general, ha sido maltratada por su marido o pareja. Pero, sin duda, nunca como en la actualidad, los hombres, maridos, novios o parejas, han llevado el maltrato hasta la muerte. Ello se debe a los intentos de emancipación de la mujer y en muchos casos a la consecución de su independencia económica y de su libertad. En este marco, la declaración de Berboglio, actual papa Francisco I, resulta especialmente repugnante, pues impulsa a creer que si la mujer es inferior al hombre, puesto que no está capacitada para ocupar los mismos puestos, los hombres podemos, si nos apatece, hasta partirle la cara cuantas veces se nos ocurra. Es el mismo tipo de pensamiento por el que deben regirse los curas pederastas cuando se encuentran ante el menor al que se disponen a violar.
A través de esta declaración, el nuevo papa condena a la mitad de la población mundial a la subordinación y a la obediencia. Se une así a los hombres de otras religiones e ideologías, como el Islam, consideradas como reaccionarias por el mundo occidental, incluidos los católicos. Claro que pedirle otra cosa a este hombre, que va por la vida de humilde, sería como pedirle peras al olmo, sobre todo después de oírle decir en su primera homilía como pontífice que el que no reza al Señor reza al diablo, porque cuando no se confiesa a Jesucristo se confiesa la mundanidad del demonio, o lo que viene a ser lo mismo: quien no está conmigo está contra mí, consigna que tanta sangre de hombres y de mujeres ha hecho correr en el curso de los siglos.

P.D. Una vez publicada esta entrada, me llegan informes acerca de que las declaraciones adjudicadas al cardenal Bergoglio pueden ser un montaje, de modo que nunca fueron dichas por el cardenal. Quede constancia de esta duda, toda vez que no está en mi ánimo la idea de difamar al nuevo papa. No obstante, no voy a retirar la entrada. Y ello por un motivo: por que, aunque puede que el cardenal Bergoglio no las haya realizado, las citadas declaraciones se correponden palabra por palabra con la doctrina católica de los últimos tiempos (en la Edad Media incluso discutían acerca de si la mujer tenía o no alma). Quiten pues el nombre de Bergoglio y sustituyanlo por el de cualquiera de los prebostes del catolicismo, desde Juan Pablo II a Demetrio Fernández, obispo de Córdoba, por ejemplo, porque la mayoría de ellos han hecho declaraciones semejantes.


 

14 comentarios:

Miroslav Panciutti dijo...

Me quedo ojiplático leyendo esas declaraciones. No me sorprendería demasiado que el nuevo Papa fuera tan repugnantemente misógino (la misoginia es una seña de identidad tradicional en la Iglesia, desde luego), pero lo que me cuesta creer es que haya sido tan idiota como para hacer esas declaraciones. Con esta sospecha, he rastreado un poquillo y me encuentro con varias webs que aseguran que se trata de un bulo inventado malintencionadamente y puesto a correr a partir del desenlace del cónclave.

No lo sé, pero en principio me parece más creíble que esas frases sean apócrifas, y te aseguro que no es por ganas de defender ni al nuevo Papa ni a la Iglesia. En todo caso, supongo que en no poco tiempo saldremos de dudas. Entre tanto, quizá sería mejor guardar una prudente reserva. No creo que haya necesidad de apoyarse en rumores para criticar a la Iglesia. Es más, si se demuestra que nunca hizo tales declaraciones, toda esta campaña sólo habrá servido para reforzar al nuevo Papa.

Molón Suave dijo...

Es curioso lo que está pasando con este nuevo papa: las alabanzas que se le hacen son todas verdaderas, en cambio las críticas están basadas en bulos. El personaje, desde luego, es, como mínimo, controvertido. Las declaraciones que cito en mi entrada fueran hechas en diciembre de 2007, en su enfrentamiento con la Kichner por el matrimonio homosexual. Están recogidas en la prensa argentina y han sido reproducidas no sólo en internet, sino también en periódicos de diversos lugares, entre ellos Público. Estas mismas declaraciones, con casi las mismas palabras, han sido realizadas recientemente, pero antes del cónclave, también por el obispo de Córdoba (España), en una entrevista publicada por el Diario Córdoba. Lo que prueba que se trata del pensamiento si no oficial sí generalizado en la Iglesia.
Por otra parte, es indudable también su colaboración, siquiera pasiva, con la dictadura argentina, cuando era provincial de los jesuitas. De esto también se dice que son bulos, pero hay infinidad de testimonios. Un solo caso que probaría esta colaboración de forma indirecta: el de Christian von Werrnich, capellán de la policía de Buenos Aires en tiempos de la dictadura. En 2005, siendo Bergoglio presidente de la Conferencia Espicopal, este sacerdote fue acusado de participar en torturas y asesinatos de prisioneros. Las autoridades religiosas lo ayudaron a escapar y consiguieron enviarlo a una parroquia de Chile con nombre falso. No obstante, fue descubierto, detenido y enviado a Argentina en 2007, donde fue condenado a cadena perpetua por 40 cargos de secuestro y 30 de torturas. Pues bien, Bergoglio permitió que el tal Christian siguiera diciendo misa en la cárcel y jamás pidió la más mínima disculpa a los familiares de las víctimas. Podíamos hablar de las acusaciones de las Madres de la Plaza de Mayo y de un montón de cosas más. Hay varios libros interesantes, como Sobre el cielo y la tierra, que son unas conversaciones con el rabino Abrahan Skorka; otro: El silencio, del periodistga Horacio Verbitsky, presidente de CELS, entidad defensora de los derechos humanos. También: El Jesuita, de los periodistas Francesca Ambrogetti y Sergio Rubín, sobre la actuación del nuevo papa al frente de la Compañía de Jesús en Argentina entre 1973 y 1979.
En fin, si todo esto son bulos, pues entonces...
Lo que no se puede negar es que estamos ante un hombre aparentemente humilde, cercano a los pobres, sencillo, etc. Pero nada que ver con gente como Ellacuría y los cuatro jesuitas asesinados en el Salvador, o con Monseñor Oscar Romero, asesinado en 1980 mientras decía misa, caso claro de martirio que no ha llegado aún a los altares y me temo que tampoco va a llegar con este pontificado.

Miroslav Panciutti dijo...

Molón, yo no he dicho ni que las alabanzas que le hacen sean verdaderas (aunque las únicas que he oído se refieren a su humildad, que parece probada) ni tampoco que las críticas todas estén basadas en bulos. Ni siquiera sé si estas declaraciones que afirmas que son suyas lo son o no. Tan solo te digo que me han sorprendido (no las conocía hasta verlas en tu blog) no tanto que él piense así, sino que sea tan idiota para decirlo públicamente. Eso me hizo sospechar y busqué en internet, encontrando varias webs que afirman que es un bulo creado en un foro de Yahoo.

Ahora tú aseguras que, además de en internet, han sido publicadas en la prensa argentina y en varios periódicos, entre ellos Público. He buscado en tres periódicos argentinos y en el mes de diciembre de 2007 ninguno dice nada sobre estas presuntas declaraciones (sí sobre la tensión que había entonces entre el gobierno y la Iglesia en ese país). Tampoco encuentro nada al respecto en Público. Sería de agradecer que dieras los links o algún dato más preciso.

Como te dije en mi anterior comentario, supongo que a no mucho tardar saldremos de dudas. Pero mientras tanto, sin que insinues parcialidad por mi parte (que, además, lejos estoy de tenerla hacia el lado de la Iglesia), estaría bien que argumentaras tu afirmación. Y, por cierto, su veracidad es completamente independiente de las otras que aprovechas para sumar en tu comentario. Cada una de ellas requiere ser probada autónomamente, pero aunque sea cierto (de eso si he encontrado varias acusaciones en prensa) que fuera cómplice de la dictadura argentina, ello no añade un ápice a la veracidad de su autoría de las declaraciones misóginas que han motivado este post tuyo.

Lansky dijo...

Vaya con el tipejo, aunque la misoginia yo creo que es consubstancial a la curia, el día que abran la jerarquía a las mujeres se van al carajo, duran porque son vetustos y machistas, aunque parezca paradójico

Paco Muñoz dijo...

Como siempre me sorprendes con tu profusión de datos, a pesar de conocer la misógina histórica de la institución. Solo con salir indemne de la dictadura argentina, de no levantar una voz en su contra e incluso bendecirla, dando la comunión a Videla, es suficiente. La dictadura argentina y la iglesia de allí, hizo lo mismo que la de Chile y la de aquí en la dictadura similar del fascismo. Esa pasividad, por otra parte no la ha tenido con la presidenta actual con motivos de una nimiedad como el matrimonio entre seres humanos del mismo sexo. Esta gente sabe nadar y guardar la ropa. Cuando los escalones inferiores, la primera línea, se ha comprometido con los de abajo, han sido masacrados por las dictaduras y casi excomulgados por el poder eclesiástico por lo dijo de nadar y no guardar la ropa.
De todas maneras respecto a Romero, leí que en principio estuvo cercano al poder hasta que cambió, al darse cuenta de las injusticias. A lo mejor este señor cuando lea el informe que parece ha hecho al otro coger la puerta, cambia. A mi me da exactamente igual desde luego que haga lo que quiera porque yo no soy seguidor suyo, y me meto en sus cosas porque ellos se meten en las mías o en las de mis amigos.
Respecto a los negros yo vi un reportaje de un pijo, peinado para atrás engominado, perteneciente a la caverna mediática que decía que los negros no podían usar preservativos primero porque eran torpes y no sabían leer las instrucciones de uso, y segundo que por tener las manos encalladas los rompían al ponérselos. Yo no sé cómo al pijo no lo pusieron mirando para Pamplona. El tío se quedó tan fresco.
"Salvo que una monja le dé el cambiazo". Por eso aquello de: "Los hijos de mi hija nietos míos son, los de mi hijo ni los son ni no lo son".
Un abrazo.

Molón Suave dijo...

Miroslav: A mí lo que me extraña es que a ti te extrañen estas declaraciones, cuando representan la doctrina oficial de la Iglesia Católica y si no con las mismas palabras con palabras parecidas se las hemos oído a un montón de autoridades. El papa Juan Pablo II dijo más o menos lo mismo en más de una ocasión refiriéndose a la consagración de mujeres. El obispo de Córdoba decía algo parecido hace un par de semanas, además de haber dicho ya, no hace mucho, que la ONU tenía un plan para hacerf homosexuales a la mitad de la población mundial. Un obispo del norte, no recuerdo si el de Zaragoza o el de Gerona, declaraba no hace mucho que las mujeres no podían decir misa lo mismo que el no podía tener hijos, etc. Eso sin contar con declaraciones como, en relación con la pederastia, decía en plena ebullición informativa sobre el asunto el obispo de Tenerife, cuando afirmaba que hay muchos menores que incitan a los sacerdotes, porque están deseando que los perviertan. Como cualquier político, a los obispos también se les va la lengua en ocasiones.
Por otra parte, cada día están saliendo más y más cosas sobre la actuación del nuevo papa durante la dictadura, cuando era Provincial de los Jesuitas en Argentina. Hoy mismo viene en público una entrevista bastante significativa con el hermano del sacerdote jesuita Orlando Jodrio. Acerca de las noticias de esta actuación, también dicen desde el Vaticano que se trata de un montaje. Por lo que se va viendo no lo son. Existiendo estas noticias, pues, no entiendo qué necesidad hay de realizar un montaje con las declaraciones sobre la mujer, cuando se trata de un asunto, realmente menor, ya que no ponen en peligro la vida de nadie.
Bien, dicho esto, te diré que cuando yo escribo una entrada sobre un asunto de actualidad no voy tomando nota previa de mis fuentes para a continuación incluirlas. No lo hago, porque las noticias están en los medios y creo que no hace falta. Leo todos los días un buen número de periódicos. Cuando veo una noticia que me interesa tomo nota de ella, pero sin anotar el medio. Naturalmente, no me creo todo lo que se publica, pero hay noticias y noticias. Por ejemplo, hacer un par de días el diario El Mundo publicaba en primera plana que el Ministro de Asuntos Exteriores se había reunido con la princesa Corina. ¿Debemos creerlo o no? Y si lo creemos, ¿tendremos que dejar de hacerlo cuando el Ministro desmiente que estas reuniones se hayan celebrado? La noticia de las declaraciones del cardenal Bergoglio la vi en varios lugares de internet y no lo hice mayor caso, hasta que me la encontré en el blog de un amigo que tengo en facebook, Ignacio Trillo, en una entrada en la que comenta distintas actuaciones del cardenal en Argentina, sin mayores comentarios, aunque sí dando al pie una serie de enlaces de donde obtiene la información. Estos enlaces yo los analizo, porque, por la experiencia que tengo con él, Ignacio me resulta lo suficientemente fiable como para dar veracidad a lo que dice. Aparte, he leído no las declaraciones en su totalidad, sino noticias sobre la misoginia del cardenal en diversos lugares, entre ellos Público y El Plural, aunque no tengo los enlaces, porque, como te he dicho no los anoto. Sí que sé que hasta el New York Times se hacía eco de esta misoginia nada menos que en un editorial publicado hace cuatro o cinco días.
A pesar de todo, dame la dirección de esas paginas que dices en las que se prueba que se trata de un montaje, de modo que yo las vea y si me convencen no tendré ningún reparo en rectificar mi entrada.

Molón Suave dijo...

Lansky: La misoginia, en efecto, es consustancial a la Iglesia Católica. ¿Tu has oído a algún miembro de la Conferencia Episcopal que critique a o se lamente de los asesinatos de mujeres por parte de sus parejas? En absoluto. Lo que dicen es que es el fruto del relativismo que nos invade, de la pérdida de valores y de la emancipación de la mujer.

Molón Suave dijo...

Paco: Las noticias sobre la actuación del entonces Provincial de los jesuitas en Argentina son cada vez más inquietantes. Hoy mismo viene una amplia entrevista en Público con el hermano del sacerdote jesuita Orlando Jodrio, secuestrado y torturado en su día por la dictadura.
Se habla también mucho de su humildad. En esta entrevista se dicen cosas fuertes sobre este asunto. Pero qué clase de humildad es la de un señor que en su primera homilía se le ocurre decir que el que no reza al Señor (refiriéndose al Dios de los católicos o, como mucho, al de los cristianos) reza al demonio, condenando de este modo a más de cinco mil millones de habitantes que o bien rezan a otros dioses o no rezan a ninguno. Es decir, una vez más la soberbia de: yo tengo la Verdad y todo lo demás es falso.
Con lo de la monja quería decir que, salvo que, hoy que las mujeres paren en los hospitales, se lo quiten y digan que murió, una mujer está siempre segura de el individuo que tiene en sus brazos en su hijo o su hija, en tanto un hombre no puede saberlo al cien por cien. El otro día oía una estadística por la radio (radio nacional) en la que se afirmaba que nada menos que el diez por ciento de los niños españoles no son hijos de su padre legal, aunque por tales los tengan, fruto de la infidelidad de la mujer. Me pareció una barbaridad, pero así parece que está la cosa. Por eso, en efecto, "los hijos de mi hija nietos míos son..." Aparte de que una madre suele llevarse siempre mejor con una hija que con un hijo y no digamos ya con una nuera.

Molón Suave dijo...

Paco: Las noticias sobre la actuación del entonces Provincial de los jesuitas en Argentina son cada vez más inquietantes. Hoy mismo viene una amplia entrevista en Público con el hermano del sacerdote jesuita Orlando Jodrio, secuestrado y torturado en su día por la dictadura.
Se habla también mucho de su humildad. En esta entrevista se dicen cosas fuertes sobre este asunto. Pero qué clase de humildad es la de un señor que en su primera homilía se le ocurre decir que el que no reza al Señor (refiriéndose al Dios de los católicos o, como mucho, al de los cristianos) reza al demonio, condenando de este modo a más de cinco mil millones de habitantes que o bien rezan a otros dioses o no rezan a ninguno. Es decir, una vez más la soberbia de: yo tengo la Verdad y todo lo demás es falso.
Con lo de la monja quería decir que, salvo que, hoy que las mujeres paren en los hospitales, se lo quiten y digan que murió, una mujer está siempre segura de el individuo que tiene en sus brazos en su hijo o su hija, en tanto un hombre no puede saberlo al cien por cien. El otro día oía una estadística por la radio (radio nacional) en la que se afirmaba que nada menos que el diez por ciento de los niños españoles no son hijos de su padre legal, aunque por tales los tengan, fruto de la infidelidad de la mujer. Me pareció una barbaridad, pero así parece que está la cosa. Por eso, en efecto, "los hijos de mi hija nietos míos son..." Aparte de que una madre suele llevarse siempre mejor con una hija que con un hijo y no digamos ya con una nuera.

Miroslav Panciutti dijo...

No, Molón, que "las mujeres son naturalmente ineptas para ejercer cargos políticos" no es, que yo sepa, la doctrina oficial de la Iglesia, no está así establecido en ningún documento doctrinal (encíclica, por ejemplo) emitido desde el Concilio Vaticano II. Una cosa es que la misoginia esté enraizada en el pensamiento de la gran mayoría de los sacerdotes y, por tanto, de las autoridades eclesiásticas, y otra muy distinta que, al menos durante el último cuarto de siglo, frases como ésta atribuida a Bergoglio sean "doctrina oficial". Mucho se cuida la Iglesia, creo yo, de meteduras de pata de este calibre cuando se presenta como institución (otro asunto son las declaraciones más o menos afortunadas de sus obispos particulares). Vuelvo pues a insistir, me extraña la torpeza que revelan estas declaraciones, no que reflejen la ideología de Bergoglio.

Pero, en todo caso, mi extrañeza no tiene demasiada importancia. A mí me vale simplemente para tratar de indagar sobre las fuentes de algo cuando ese algo me extraña. Cuando no me extraña (la mayoría de las veces), hago como tú: lo doy por fiable. Y más si el dato o la noticia encaja con mi idea preconcebida del presunto autor y nada me "chirría". En este caso, como apenas sabía nada del nuevo Papa no tenía indicios ni para extrañarme ni para dejarme de extrañar. Tan sólo que un tipo que ha "sobrevivido" a la Dictadura argentina, además de haber probablemente incurrido en comportamientos moralmente cuestionables (por no decir calificativos más claros todavía), tiene que estar muy entrenado en la "prudencia declarativa". Lo que se puede permitir un obispo de Córdoba difícilmente vale para el de Buenos Aires con ese historial. En otras palabras, me extrañaría que fuera tan tonto de decir esas palabras. Pero, por supuesto, que a mí me extrañe no es óbice para que "se la haya ido la lengua".

Pero sí es "estímulo suficiente" para tratar de confirmar la veracidad de dichas declaraciones. Y, tras intentarlo, no lo logro, no alcanzo a encontrar una fuente primaria suficientemente fiable. He leído el artículo del blog de tu amigo Ignacio Trillo y tampoco él aporta la referencia. He buscado el editorial del New York Times al que aludes y tampoco lo he hallado. Ciertamente, no pretendo echarte en cara que no apuntes las referencias de las noticias que te llaman la atención; es lo natural cuando te parecen fiables. Pero también es natural que al que le "chirrían" quiera verificarlas.

Miroslav Panciutti dijo...

En cuanto a la versión de quienes defienden que se trata de un bulo malintencionado es la siguiente:

En una página de Yahoo apareció hace seis años un mensaje de un argentino preguntando a la peña qué opinaba sobre las declaraciones hechas por el arzobispo de Buenos Aires refiriéndose a la presentación de la candidatura presidencial de Cristina F de Kirchner. Tales declaraciones las entrecomillaba atribuyéndoselas a la agencia oficial argentina Télam, de 4 de junio de 2007 (no en diciembre). Sin embargo, no hay ninguna referencia a tan jugosas declaraciones en la prensa argentina de esas fechas (ni en la internacional, claro). Además, si entras en la página de esa agencia (www.telam. com.ar) y buscas esas declaraciones no hay ni rastro.

La tesis de quienes sostienen que se trata de un bulo (por ejemplo: http://www.outono.net/elentir/2013/03/14/difunden-en-la-red-un-bulo-misogino-para-desprestigiar-al-papa-francisco/) es que dicha "noticia" de Yahoo pasó prácticamente desapercibida hasta que Bergoglio fue elegido Papa. De hecho, todas las páginas que he encontrado que se refieren a la misma son posteriores al cónclave. Esto es ya bastante sospechosos, porque lo normal habría sido que, de haberse producido, hubieran causado revuelo, al menos en Argentina, y quedaran rastros en la Red. Elegido el nuevo Papa, se "redescubren" por una página de facebook mexicana (http://www.facebook.com/photo.php?fbid=437966452945144&set=a.296440453764412.68279.274584409283350&type=1&relevant_count=1) y ahora sí se difunden masivamente.

Molón Suave dijo...

OK, Miroslav. Me pongo a investigar a fondo el asunto. Con esas direcciones y con otras que yo voy consiguiendo.

José M. Martínez dijo...

Aunque llego tarde, me parece que hay muchas generalizaciones en estas entradas y que muy pocos han leído el documento de JP II "Mulieris Digintatis" (http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/apost_letters/documents/hf_jp-ii_apl_15081988_mulieris-dignitatem_sp.html
Saludos. JMM

Grillo dijo...

Yo sí que llego tarde; pero quedo admirado con todas las narraciones de Molón, tan bien redactadas y juiciosas.

A partir de YA me declaro fan definitivo. Tendré que leer con nucho gusto todos sus textos y los correspondientes comentarios. ¿Cómo no he reprado antes en 'Molón Suave' si hasta el nick es genial?

(¡ Vaya ! veo que tiene también numeritos y letrillas borrosas para demostrar que no soy un robot?

Por si acso digo ya que soy Grillo, no necesariamente un autómata pero sí a menudo algo ectoplásmico.