sábado, 16 de abril de 2011

El pecado original


1.- Lo cuenta la Biblia y a todos nos lo explicaron de niños una y otra vez. Dios puso en un lujurioso jardín al primer hombre, el único que creó directamente con sus manos. Luego, viéndolo solo, le arrancó una costilla y con ella creó a la primera mujer. Aquel jardín era un verdadero paraíso, varios ríos, cuatro dicen algunos, lo cruzaban y en él crecían todo tipo de plantas floridas y de árboles frutales.

2.- En lugar tan agraciado, el hombre y la mujer eran felices y, además, lo eran para siempre, pues nunca morirían. Mas, entonces, habló la serpiente y el hombre y la mujer comieron del árbol del bien y del mal, el único del que su Creador les había prohibido comer.

3.- Por culpa de esta infracción cayeron sobre el mundo toda clase de males, el primero de los cuales fue la muerte, con la destrucción absoluta del individuo.

4.- Mucho tiempo después, de este modo continuaron contándonos la historia, Cristo, el Hijo de Dios, tomó cuerpo y se hizo presente en este mundo con el único objetivo de redimir a la humanidad, sólo a la humanidad, al resto de los vivientes no, de los efectos de aquel terrible pecado. Para ello y siguiendo el plan trazado desde la eternidad por su Padre, Cristo murió en una cruz, sacrificio gracias al cual no desapareció ninguno de los males que aquejan al mundo, pero la muerte ya no traería consigo la destrucción de los seres humanos, sino que sería el paso a través del cual entraríamos en una vida eterna de paz y de felicidad. Aunque generosa, esta salvación no era, sin embargo, gratuita. Existía una pequeña condición para lograrla: era necesario formar parte de la institución que Cristo había fundado, la Iglesia católica.

5.- A medida que fuimos creciendo, algunos adoptamos un par de hábitos nada aconsejables por los dirigentes de la Iglesia: nos dio por leer y nos dio por pensar. Así descubrimos que hubo un tiempo, un tiempo muy largo, durante el que la culpa por los delitos cometidos por los padres recaía también sobre sus descendientes, descubrimos que esta norma desapareció en los lugares más adelantados pasada la Edad Media. Y entonces aquel Dios del que tanto nos habían hablado, ya no nos pareció un ser de bondad, sino un verdadero tirano, pues por el delito de un solo hombre y de una sola mujer había condenado y seguía haciéndolo a todos sus descencientes y, no contento con ello, condenaba igualmente a todos los animales y a todas las plantas, a todos los seres vivientes, como si estos tuvieran culpa alguna en el asunto.

6.- Descubrimos algo que nos pareció más inquietante aún. Hace setenta millones de años, puede que a causa de que un meteorito chocara con la tierra, aunque aún no se sabe con exactitud, los dinosaurios desaparecieron por completo del planeta, murieron, fueron exterminados. El ser humano hizo su aparición bastante más tarde, pongamos que hace sólo unos dos millones de años. Dos simples datos con los que hasta un idiota podía hacer la sencilla deducción, es decir, que, la muerte llevaba haciendo de las suyas, por lo menos, sesenta y ocho millones de años antes de la existencia del hombre. Luego ni el hombre ni la mujer eran culpables de nada y, mucho menos, de que la muerte hubiera entrado en el mundo. Y claro, si ni uno ni otro eran culpables, ¿a santo de qué había venido Cristo al mundo?

7.- Todo esto es una monumental perogrullada, lo sé. Pero es una perogrullada en la que parece que nadie repara, ni siquiera los dirigentes de la Iglesia, pues ahí siguen, impertérritos en su afán, sosteniendo que Cristo se encarnó y murió en la cruz para redimirnos de un pecado que nadie cometió y que, desde luego, como se ve, no fue el causante de la existencia de la muerte, y son legión los que se lo siguen creyendo, como si no pasara nada. La Semana Santa, que a partir de mañana llenará las calles del país de cristos expirantes y de vírgenes angustiadas, es prueba de que a las multitudes les atrae más la parefernalia del circo que la simpleza de una perogrullada, ¿por qué será?


9 comentarios:

Lisístrata dijo...

será por el componente erótico festivo? jajajaja
vete a saber.

por cierto, nunca nos contaron el pasaje de la biblia donde dice q dios creo al hombre y a la mujer a la vez, se cuenta unos versículos antes del mito de la puta costilla con q se nos quitaron los galones de igualdad a la mitad de los seres humanos:

capítulo 1 del génesis-versículo27

y poco después desaparece la mujer y la tiene q fabricar de la puta costilla: en el capítulo 2 del Génesis. versículos 21 22 y subsiguientes... hablando de costillares, los hombres y las mujeres tenemos el mismo número costillas hasta la presente, no? o ellos tienen una menos? xDD

Paco Muñoz dijo...

Es una perogrullada que, al hilo de los acontecimientos de corrupciones políticas actuales, me hace pensar que la gente no quiere pensar en nada, que prefiere los platos pre-cocinados y no meterse en la cocina. Y así nos va.
En cuanto a la parafernalia de estos días, yo tengo un amigo cura que no soporta la Semana Santa, que tuvo una parroquia en un lugar de fanáticos "semanasanteros", y no consintió cofradías en su parroquia. Luego vino el traslado a Córdoba y tampoco, siguió siendo cura.

Josefo el Apóstata dijo...

Además de Caín del gran Saramago, me encantó una novelita de Gioconda Belli titulada "El infinito en la palma de la mano" que recrea con mucho gusto y poesía el relato bíblico de Adán y Eva, utilizando la imaginación y otros textos apócrifos y prohibidos por el dogma católico.
Es precioso, muy recomendable si no lo habéis leido ya.

Molón Suave dijo...

Lisis: La Biblia es la reunión de historias de distintas tradiciones judías. El arranque del Génesis consta de dos relatos parecidos pero distintos, porque tienen distintos orígenes y distintos autores. En el primero, en efecto, cuenta la creación a la vez del hombre y de la mujer, "macho y hembra los crió", dice. El segundo es el de la costilla y ese, justamente ese, es el que nos endilgaron a todos de niños, ¿verdad?, como verdaderos machos que son ellos. Claro que Dios tuvo también una ocurrencia, mira que crearnos macho y hembra y endiñaros a vosotras las hembras la tarea de parir, con todos los problemas que ello arrastra. Digo yo que, ya puesto, podía haber hecho las cosas un poquito mejor y habernos creado hermafroditas, ¿no?, así todo nos lo guisaríamos y nos comeríamos cad uno por nuestra cuenta, ¿no te parece?

Paco: A mi madre tampoco le gustaban las procesiones, y era creyente y practicante. Siendo analfabeta (a leer la enseñé yo)los cristo en la calle le parecía una burla. Yo no recuerdo que ella me llevara nunca a ver ninguna de niño. Sólo veía la del Cristo de la Misericordia, de San Pedro, que pasaba por la puerta de mi casa. Pero claro, esto son más bien escepciones. Los seres humanos tenemos tendencias borreguiles y nos gustan las bullas (nos meteremos todos, aunque a mí no hay cosa que me canse más). De otro modo, cómo puede explicarse que en Sevilla se pase, practicamente, sin solución de continuidad de la Semana Santa a la Feria, ambas con los mismos protagonistas y con la misma aceptación. Se forman bandos fácilmente, equipos (de fútbol o de los que sea), partidos y cofradías. Y cada grupo no ve defecto alguno en el propio y todos, todos en los demás. Esto al menos es lo que pasa ahora mismo en España con la corrupción, más en la derecha, que, aunque católicos, son menos escrupulosos con estas cosas.

Josefo: No conocía ese libro, pero te prometo que lo leeré. Si está en la Biblioteca Provincial, de forma inmediata.

Lisístrata dijo...

Bueno, la Biblia es la reunión de parte, mejor matizar, de historias de tradición oral judías, creo yo. Sólo las que llegado el momento convenía difundir como método de sometimiento de la mayoría a los pocos pertenecientes a la casta sacerdotal y/o política, siempre unida para obtener beneficios a costa de dejar a los demás en la miseria.

Aún quedan historias de tradición oral judías q se quedaron en eso, en la tradición oral, como es la historia de Lilhit, procedente de la mitología de los pueblos de Mesopotamia y q fue degrándose, degradada por terceros más bien, interés político mitológico, intuyo, de diosa hasta convertirse en la primera mujer de Adán. Es la mujer q no quiso ser menos que su hombre, y por rebelde fue ignominada en la Biblia

Se puede encontrar su historia, ya recuperada, en sienes y sienes de páginas de internés, yo jamás oí de ella hasta hace diez años en q la leí por este medio. De ella quedan aún rastros, a pesar de su encubrimiento deliberado, en los pasajes a los q aludí anteriormente de los cuales es fácil deducirla entre líneas: "¡Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! "(génesis 2,23), y no la otra buscona malapersiana (jeje); o "macho y hembra los creo" (génesis 1-27). Por tanto no fue Eva la primera, sino la idónea para Adán y para el poder dominante, por su condición de esclava y sumisa.

Sólo en un pasaje de -Isaías-34-14 es mencionada una única vez cual alimaña y cuyo nombre, Lilit o lilhit, no viene en la relación nominal de todos los personajes q aparecen en toda biblia, comprobable fácilmente si tienes una a mano.

y tras este rollo, del q seguramente tú estarías al tanto antes q yo, decirte q en cuanto a lo del hermafroditismo, mejor no mezclar la biología con la teología, q ya se encargan los clérigos de hacerlo arbitrariamente y así nos va. La naturaleza es sabia y si dejó lo del hermafroditismo para el sector caracoles por algo será, los cuales, no te creas, no se lo guisan tan a solas a pesar de tener de todo, asómate a un jardín y verás una auténtica orgía sexual entre estos animalitos, conque parece ser q no les va demasiado lo de la autocomplaciencia habiendo posibilidad de compartir. ejjeje

Saludos cordiales, a la concurrencia también por extensión.

Molón Suave dijo...

Tienes razón, Lisis. El afán de síntesis nos lleva a veces a sintetizar demasiado. Se trata de tradiciones orales, pasadas a la escritura en un momento dado y del modo que tú dices, es decir, por tipos interesados en plasmar lo que le interesaba. Lilhit, que para estos manipuladores acabó siendo la mujer demonio, debe ser un vestigio de la antigua religión matriarcal, de ahí el maltrato al que fue sometida por los, más que patriarcales, machistas compiladores judíos. Veo que conoces bien la Biblia. Hubo un tiempo en que yo me dediqué a buscar todas las aseveraciones machistas que contiene y abrumado y asqueado lo dejé antes de acabar el Génesis.
En cuanto a lo del hermafroditismo, era una broma, con la intención de ridiculizar al Dios creador de esa Biblia, pues, a mi juicio, sólo un Dios macho, soberbio y abusón, se le podía ocurrir cargar sólo a la mitad del género humano con la tarea del embarazo y del parto, tarea que a mí me parecen exhorbitantes y que, de ser mujer, creo que no me sometería a ella. Claro, lo que la naturaleza creó en su evolución es otra cosa. Dentro de esta evolución, que el ser humano está acelarando en su propio beneficio (teórico, porque hay cosas que pueden liquidarnos) yo tengo para mí que nuestros descendientes acabarán naciendo en el laboratorio.

Anónimo dijo...

No tenéis ni idea de exégesis bíblica y tampoco os habéis leído el catecismo.
Antes de hablar y decir tantas "perogrulladas", como os gusta a vosotros decir, estudiad un poco de teología y después ya podéis criticar lo que queráis. Porque lo que habéis comentado son todo una sarta de bobadas.

Josefo el Apóstata dijo...

Anónimo teólogo:
Es cierto que no tengo ni idea de exégesis bíblica. Es más no tengo ni puta idea de qué significa exégesis. Pero lo que si puedo garantizar es que el catecismo, no sólo me lo leí, me lo metieron a hostias los frailes de la orden de san viator. A hostia limpia. Así es que creo que tengo todo el derecho del mundo a opinar y a criticar. ¿No te parece?

Lisístrata dijo...

Señor anóSnimo, ustéh q se lo ha leído todo y sabe tanta teología, argumente y convénzanos de q estamos equivocados yq sólo decimos bobadas. anda por fa! esperamos expectantes sus preclaros razonamientos.

saludos anticlericales