martes, 26 de octubre de 2010

Fragmentos



1.- No es verdad que la Iglesia no admita el divorcio. Eso es para el común de sus fieles. Si usted tiene dinero y no le importa gastárselo no le será nada complicado conseguir la nulidad de su matrimonio, así lleve casado doscientos cincuenta años y tenga catorce docenas de chiquillos.

2.- Ni los griegos ni los romanos conocieron las guerras de religión. Ninguno de los pueblos politeistas las conocieron. Estas guerras dieron comienzo con el monoteismo, momento a partir del cual grupos de fanáticos pretendieron monopolizar la verdad no sólo acerca de Dios, sino támbién acerca de esa otra vida que dicen que existe después de esta y de la que nadie sabe absolutamente nada. No existen más que tres religiones monoteístas: Judaísmo, Cristianismo e Islam y las tres han derramados ríos de sangre para imponer su creencia.

3.- Ellos tienen derecho a proclamar su doctrina y a avasallarnos con sus manifestaciones, como, por ejemplo, la Semana Santa. Pero ay de aquellos que se atrevan a proclamarse ateos: inmediatamente serán tachados de anticlericales, de enemigos de la moral, de la patria, de todo lo que se les ocurre.

4.- ¿Por qué un Dios macho? ¿Por qué a la hora de engendrar este Dios engendró un hijo y no una hija? Según dicen, el Espíritu Santo es una paloma, ¿pero paloma, paloma, o palomo? Creánme, he hecho estas preguntas a bastantes clérigos, varones de Acción Católica y damas de San Vicente de Paúl y hasta el día de hoy ninguno me ha dado una respuesta satisfactoria.

5.- Nos hablan mucho de la otra vida. Pero ellos se agarran a esta como verdaderas garrapatas.

1 comentario:

Josefo el Apóstata dijo...

6.- El nª 6 es malo (666 es su anticrsto)y por eso han colocado al sexo en el sexto mandamiento.