domingo, 14 de marzo de 2010

Fragmentos V


1.- Escándalo tras escándalo, la Iglesia católica se está cubriendo de bosta. No es nuevo. Basta repasar la historia, al menos, desde Constantino para acá. Ahora lo que hay es información. Y se sabe. Y se les puede denunciar en los tribunales de justicia.

2.- Información. Eso es lo que más les duele. Recordad cómo hasta la aparición de Lutero, la Iglesia tenía prohibida a los fieles la lectura de la Biblia. Recordad las quemas de libros. Recordad el Índice de Libros Prohibidos, que se ha mantenido en vigor hasta hace poquísimos años. La información les da urticaria. Les da diarrea. Es lo que mejor los pone en su sitio.

3.- Aún no han tenido tiempo de entregar a un solo pederasta a la justicia, pero sí que lo tienen para comenzar a defenderse. "Abusos sexuales los hay en todas partes -dicen- entre los fontaneros, entre los médicos, entre los electricistas, en el seno de las propias familias." ¡Hipócritas! ¡Claro que hay abusos sexuales a la infancia en todos los grupos humanos! Pero nadie va por ahí esgrimiento la bandera de la castidad y condenando el sexo como el peor de los pecados. Y, sobre todo, Santidad, sobre todo, señores cardenales y obispos, en todas partes, menos en su Iglesia, cuando es decubierto un pederasta, se llama a la policía y se le pone ante un juez o ante un jurado.

4.- Que van contra el papa, dicen. "Toda esta riada de informaciones acerca de los abusos sexuales cometidos por religiosos contra quien van, en realidad, es contra Benedicto XVI", ha venido a decir algún que otro cardenal. ¡Qué mala memoria tienen! ¿El bendito Benedicto no fue durante un buen montón de años el jefe de la Congregación para la Doctrina de la Fe o, lo que es lo mismo, de la Inquisición moderna? ¿Y, siendo el jefe, no fue este señor el que, ante los primeros rumores que hicieron su aparición en Estados Unidos, dirigió una carta a todos los obispos de la tierra exigiéndoles que, lo mismo que la mafia con los suyos, mantuvieran este asuntillo en el más estricto secreto? Entonces, ¿qué nos cuentan? ¿Contra quién quieren que vayan?

5.- Semana Santa. Fue una de mis primeras dudas: ¿Por qué esta familia celebra la Pasión y Muerte de su Fundador durante toda una semana de fastuosas y atormentadas procesiones, en tanto a la Resurrección no le dedican más que, escasamente, medio día y una procesión que parece de juguete? ¿No quedamos -San Pablo dixit- en que es la Resurrección y no la Muerte de Cristo la que constituye el basamento de la fe? Nunca conseguí que me lo aclararan.

2 comentarios:

Paco Muñoz dijo...

Un diez por el artículo. Muy bueno es lo que pensamos muchos. Son victimas y siempre perseguidos cuando les tocas donde les duele. Y si hablamos de machismo son los más. El otro día vi como una señora, en la visita a B16 iba enlutada y con un velo también negro. Luego critican a las musulmanas. El otro día vi como le decían a un japones en la Mezquita, la "guardia de corps" de allí, que se quitara la capucha de la gabardina -ya que venía del patio y estaba lloviendo- porque estaba en un lugar sagrado al que para entrar le habían cobrado una pasta. Los musulmanes no te dejan entrar en sus lugares sagrados ni pagando. Cosa curiosa a las mujeres ya no les obligan a ponerse velo ni se meten muchos con los brazos al aire, antes si. Reitero, muy bueno.

Molón Suave dijo...

Gracias, Paco. Un saludo