martes, 16 de marzo de 2010

¡Esto es firmeza!




Energía, vitalidad, afición al vinillo de cosagrar y al otro, firmeza de carácter, fe, mucha fe, y seguridad absoluta en su salvación personal, por sus plegarias o por sus... cojones. Todo eso y mucho más se desprende de este rostro granítico, férreo, contundente, el rostro de... ¿de un cardenal? ¡Cielo santo, sí! Aunque más parece el rostro de un fanático elemental, ¿no es cierto?, de un sargento primero del ejército de Franco o de un "zapador" de la SS.

Este pétreo caballero es Seán Brady (pa mi que falta una n y debería ser Brandy), cardenal primado de la Iglesia católica de Irlanda. Hace 35 años este bendito señor, tras secreta entrevista, convenció a un niño de 10 años y a una niña de 14, víctimas de abusos sexuales por parte del padre Brendan Smith, para que no denunciasen a su agresor. El ahora cardenal, entonces un curita rozagante todavía sin alopecia, no tuvo ni el más leve impulso de denunciar al padre Smith a las autoridades civiles, circunstancia que, muy posiblemente, favoreció que el curáncano continuara su carrera pedófila hasta alcanzar el número de 74 víctimas, a lo largo de más de treinta años.

Tampoco tuvo el señor cardenal el más mínimo remordimiento. Es más, sigue sin tenerlo. Ese, sin duda, es un sentimiento propio de beatas, no de un hombre de robusta e indestructible fe. "Hoy no habría actuado como lo hice entonces -confiesa su eminencia reverendísima-, pero no creo que sea un asunto para dimitir". Contundente declaración con la que pone de manifiesto el poderío de sus convicciones y... ¿cómo decirlo...? ¿su poca vergüenza?

Como yo no estoy libre de pecado, no seré el que tire la primera piedra. Me limitaré a decir, en primer lugar, que no basta con decirlo ahora, sino que su eminencia tuvo que haber actuado de otra forma entonces, estaba obligado a ello, ¿no recordó aquello de: el que escandalizare a uno de estos pequeñuelos más le valdría que se atara al cuello una piedra de molino y se arrojara al mar?, ¿no lo recordó? Y, no, en efecto, no se trata de un asunto para dimitir, en eso su eminencia tiene razón. Se trata de una asunto para que lo juzguen y lo metan directamente en la cárcel por cómplice en un delito de abusos sexuales a menores. ¿O no se convierte judicialmente en cómplice el que conoce la comisión de un delito y lo calla?

4 comentarios:

Lisístrata dijo...

Cualquier chulopicinas de férrea mirada y/o indestructible fe, pedófilo, violador, agresor con el más débil, o encubridor de semejantes alimañas, debería estar pagándolo con cárcel hasta que se pudra.

Llevamos un tiempo q estamos horrorizados con tanta noticia al respecto, pero sobretodo indignados, porque sólo saltan a la luz este tipo de casos (que ya es algo y menos mal!), pero aún no he leído q se vayan dando castigos ejemplares a estos infames.

Molón Suave dijo...

En efecto, Lisístrata. Por eso hay que seguir machacando. Esta gentuza no puede irse de rositas una vez más.
Por cierto, casi de casualidad he visto que has colocado en facebook una entrada de mi blog y la dirección. Muchas gracias. A ver si extendiendo la mancha conseguimos conseguimos pararlos.

Lisístrata dijo...

Creo q es preciso dar publicidad a lo que está perfectamente razonado y nos ayuda a entender mejor nuestro vivir, es por eso q creí conveniente enlazar por algún lado este tu artículo como hago con otros q leo y considero q merecen la pena ser conocidos. Yo soy como el chico que reparte los periódicos, sólo q lo hago encantada y convencida de que lo que entrego es de calidad.

Si conectas por facebook no dejes de enlazarme, aunq primero tendría q saber con q nick me enlazas, porque si no, no acepto, ejejej.una q es así de desconfiá.

saludos

Molón Suave dijo...

Pues con facebook enlazo con alhakemIII, o con Molón Suave, la verdad es que no lo sé exactamente, pero con uno de los dos. Un saludo